Festejos del Bicentenario se centran en el Éxodo de 1811

03/Dic/2010

El Observador

Festejos del Bicentenario se centran en el Éxodo de 1811

COMENZARÁN EN FEBRERO CON LA CONMEMORACIÓN DEL GRITO DE ASENCIO El gobierno destaca el hecho histórico como una instancia que logró convocar al pueblo
La Comisión del Bicentenario (CB), encargada de la organización de la serie de festejos que se realizarán a lo largo de 2011 por la conmemoración del proceso de emancipación oriental, pretende poner el énfasis en el Éxodo Oriental como hecho histórico fundamental en la conformación de la nación. «Es un hecho que a veces pasa desapercibido en el año, ya que la fecha no está marcada en rojo en los calendarios y no es feriado. Pero es un hecho muy importante del año 1811», dijo ayer el ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich, en el lanzamiento del logotipo del Bicentenario.
La CB, integrada por miembros de los tres poderes del Estado y personas de relevancia en el estudio de la historia nacional, quiere centrar el calendario de actividades en torno al 23 de octubre, cuando se conmemoren los 200 años desde que José Artigas, en su campamento del Paso de la Arena, se enterara de que españoles y porteños habían firmado un tratado de paz, por lo que el territorio oriental volvía al dominio ibérico. A partir de ese día, Artigas decide marchar hacia el norte, seguido de buena parte de los orientales.
«La ´Redota´, como le llamaron los criollos, fue un momento donde todo el pueblo se encolumnó en la misma causa», destacó Ehrlich. Según el ministro, el presidente Mujica desea que los festejos se realicen en los 19 departamentos del país y también en el Departamento 20, que compone la diáspora de Uruguay por el mundo.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Ivonne Pasada, anunció que el 28 de febrero se realizará una sesión solemne en la ciudad de Mercedes. «Sería la tercera vez en la historia del cuero que sesione fuera de Montevideo. Queremos que funcione como un auténtico cabildo abierto», dijo Pasada.
Gritos y batallas. Nueve meses demoró en «cruzar» el Río de la Plata el fuego de la revolución que en mayo de 1810 había explotado en la ciudad de Buenos Aires. Fue a finales de febrero de 1811 que dos patriotas oriundos de Mercedes -Pedro Viera y Venancio Benavides- dieron el primer golpe de la rebelión en la Banda Oriental, el «grito» a orillas del arroyo Asencio, en lo que actualmente es el departamento de Soriano.
El diputado por ese departamento, Gonzalo Novales, dijo que el día del festejo habrá una gran caballada junto al arroyo Asencio, donde se recrearán los hechos de hace dos siglos.
Luego, en mayo, habrá otro punto alto en los festejos, cuando el día 18 se cumplan dos siglos de la batalla de Las Piedras.
El año se cerrará en octubre con el recuerdo del Éxodo y su significación como momento clave de la nación.
Muchas actividades serán coproducidas
La Comisión del Bicentenario patrocinará iniciativas que atienden las ideas que la festividad promueve, bajo la forma de coproducción. Financiará hasta el 60% de las propuestas públicas y privadas que no superen los $ 200 mil. Las inicativas se recibirán los días 21 y 22 de diciembre en todos los centros MEC del país o en la sede del Ministerio en Reconquista 535, en el horario entre la hora 12 y las 18. Las bases de presentación de propuestas se encuentran disponibles en www.bicentenario.gub.uy.
El pueblo oriental siguió a Artigas como su único líder
El Éxodo del pueblo oriental fue un ejemplo de emigración colectiva de orientales que siguió al caudillo José Gervasio Artigas desde las afueras de Montevideo hasta el arroyo Ayuí, frente a Salto, luego del armisticio de octubre de 1811 entre la Corona Española y el gobierno de Buenos Aires, por el que la Banda Oriental volvía a manos hispánicas.
El 20 de octubre Artigas con unos 3 mil soldados tomó camino con rumbo norte. Un alto número de civiles lo acompañó; unas 880 familias, según el historiador Carlos Machado.
Dentro de la heterogénea composición de la gente que integró la marcha había familias aristocráticas que llevaban esclavos y su mobiliario en pesadas carretas. Había otras que eran «ocupantes de tierras» pero no tenían esclavos ni demasiada «hacienda». Había por últimos pobres que se sumaban al éxodo con lo puesto y otros «hombres sueltos» que acampaban distantes y se iban sumando a la columna que atraviesa los campos vírgenes de la Banda Oriental. A pesar de haber sido una primavera lluviosa y había ríos y arroyos desbordados, la marcha avanzó relativamente rápido, ya que entre el 11 y el 13 de noviembre vadearon el río Negro y un mes después las familias iniciaban el cruce del Uruguay frente a Salto. «Cada día miro con mayor admiración sus rasgos singulares de heroicidad y constancia; unos quemando sus casas y los muebles que no podían conducir; otros, caminando leguas a pie por falta de auxilio o por haber consumido sus cabalgaduras en el servicio; mujeres ancianas, viejos decrépitos, párvulos inocentes acompañan esta marcha, manifestando todos la mayor energía y resignación en medio de todas las privaciones», le escribía Artigas desde el campamento sobre el río Daymán el 7 de diciembre de 1811, al gobierno del Paraguay.
El significado del Éxodo ha sido muy debatido. Para algunos fue una «huida colectiva» por miedo a la reacción violenta de los españoles. Para la historiografía antiartiguista fue un atropello contra las familias, que fueron obligadas a acompañar al líder. Para la historiografía nacional fue un monumental acto coral de rebeldía, de voluntad de ser libres a costa de todos los pesares y sacrificios. (Extraído de Enciclopedia del Uruguay)